Accesorios esenciales

Toque final

  • De piel negra o naranja, los cinturones adornados con las iniciales "CD" oversize de metal dorado evocan sutilmente el bolso 30 Montaigne y abrazan la cintura con elegancia para realzar la feminidad. Un estilo emblemático y atemporal.

Gorras que no pasan de moda

Stephen Jones recuerda con elegancia la actitud fresca y beatnik de la década de 1970 con una inédita boina con visera de piel forrada con satén duquesa, que ofrece un sinfín de maneras de lucirla y sublima los looks del desfile. Como una oda a la emancipación, esta gorra reinterpretada con un toque de Alta Costura juega con los códigos masculinos.

    Mix and Match

    Combinadas con vestidos largos, las botas de combate D-Venture se atreven a mezclar géneros, mientras que las nuevas botas Teddy-D, lucidas con calcetines de redecilla, se conjugan con pantalones. A través de este mix and match informal y elegante, Maria Grazia Chiuri desmonta los estereotipos. Las botas D-Furious, con suela de crepé o recubiertas de piel ovina; los mules Dway de terciopelo, bordados con la firma "Christian Dior", y los botines Chelsea se suben sobre la pasarela, donde se presentan en exclusiva las sneakers blancas D.I.D. e incluso slip-on adornadas con el motivo Dior Oblique de terciopelo.

    Charms irresistibles

    • Maria Grazia Chiuri imagina joyas inspiradas en sus recuerdos que se revelan como tesoros personales. Estas joyas fetiches —que se hacen eco de las que siempre llevaba el diseñador fundador— pueden lucirse como collares largos, pulseras y pendientes Tribales, y presentan preciosos talismanes: una carpa koi, símbolo de buena suerte; un escarabajo, por el renacimiento; un corazón, por el amor, y corales, que representan a Italia. Irresistibles talismanes para llevar siempre consigo y combinar hasta el infinito, para (re)afirmar su propia identidad.

    El poder de la suavidad

    Esta temporada, el terciopelo está presente en los bolsos emblemáticos de la Maison, como el bolso Saddle decorado con motivos Dior Oblique o camuflaje, y el Lady D-Lite, con "Cannage" tridimensional. El 30 Montaigne se presenta en diferentes formatos, incluida una versión de piel ovina que evoca la suavidad del invierno, mientras que el Dior Book Tote aparece con redecilla. El Bobby, un verdadero imprescindible, está decorado con flecos y se abre a nuevos colores.

    Sedosa afirmación de sí

    Los fulares se inspiran libremente en el álbum familiar de Maria Grazia Chiuri, donde la diseñadora aparece junto a su madre. En las fotografías, madre e hija lucen sendos fulares anudados en el cabello. Las piezas se declinan en algodón estampado con efecto tie and dye, así como en seda adornada con el logotipo Dior Oblique o salpicada de lunares, inspirándose en una veraniega creación de archivo imaginada por Marc Bohan en 1974. Conjugando una innovación virtuosa y un savoir-faire inestimable, los fulares alían el estampado reversible con la emblemática firma "Christian Dior" de jacquard.