LA CAMPAÑA VERANO 2020

Dior presenta la campaña de la colección masculina Verano 2020 de Kim Jones. Estas instantáneas, obras de Steven Meisel, escenifican las siluetas y los accesorios creados por el director artístico en colaboración con Daniel Arsham. Asimismo, este artista estadounidense ha diseñado la escenografía del desfile basándose en el trabajo de su serie Future Relics.

"Esta nueva campaña celebra el legado y el futuro de Dior mediante un giro atemporal", confiesa Kim Jones.

Como arqueólogo del futuro, Daniel Arsham ha reinterpretado, mediante una nueva versión erosionada y ensartada con cristales de cuarzo, el legendario DeLorean, protagonista de la trilogía Regreso al futuro. Este fascinante automóvil que viaja en el tiempo aparece en esta colección de fotografías junto con las creaciones de Kim Jones, que combinan en el presente los códigos y el patrimonio de Dior.

  • Encontramos especialmente el muguet, la flor amuleto del diseñador fundador, así como la tela Dior Oblique, diseñada por Marc Bohan en 1967. Este motivo gráfico se presenta, a modo de firma indeleble, en tonos vibrantes e irisados, sobre un conjunto de piezas exclusivas, confeccionadas en colaboración con la maison de maletas de lujo RIMOWA. 

  • Las maletas Cabin y Trunk, el Hand Case y el clutch Personal combinan con los iconos contemporáneos de Dior. El bolso Saddle  ha sido igualmente reinterpretado por Kim Jones en una versión masculina, de piel con degradado, con forma de artefacto e, incluso, revestida con una reinterpretación del estampado de periódicos del desfile de Alta Costura Primavera-Verano 2000. Estos ya emblemáticos nuevos diseños nos proyectan en el año 3020, rodeados de los objetos fetiches de Monsieur Dior— como por ejemplo, su teléfono o su reloj—, que se reencarnan igualmente en accesorios. 

  • La sastrería, caracterizada por tonos grises y azules muy apreciados por Christian Dior, se ha rediseñado igualmente con materiales flexibles y ligeros, y a imagen y semejanza de la línea Tailleur Oblique. Los botines transparentes, inspirados en los zapatos utilizados por Daniel Arsham en su taller, las chaquetas y los pantalones fluidos visten a los modelos con una elegante modernidad. El logotipo Dior, que adorna las joyas, parece haber sido agrietado por el tiempo, mientras que los pendientes lucen cristales, en alusión a las obras y la filosofía del artista. 

Este diálogo, que prolonga el espíritu del desfile y se encuentra cautivo entre el pasado, el presente y el futuro, escribe un nuevo capítulo en la historia de la Maison Dior, un homenaje inédito a su legado. 

Créditos fotográficos - Steven Meisel