Inspiraciones

Oda(s) a los savoir-faire

Los numerosos savoir-faire de excepción de esta colección han dado vida a unas creaciones que conjugan con virtuosismo el arte de la Alta Costura y otras exquisitas artesanías. Como es el caso de una camisa de denim (silueta 7 del desfile) con estampado de cadena inspirado en el estilo Kasuri —artesanía japonesa ya homenajeada por Monsieur Dior y presente en la tradición del tejido lionés—, que resulta en un efecto sutilmente difuminado. O como las perlas bordadas sobre tul, que ofrecen una flexibilidad fluida y recubren la totalidad de otra camisa (que ha requerido más de 2.600 horas de bordado y 4 días de ensamblaje en el taller). Estas avanzadas técnicas magnifican la creatividad de Kim Jones, que les aporta un soplo de aire fresco colmado de ligereza y modernidad.

    En la cresta de la ola

    La firma Dior se presenta en una versión "surfera psicodélica" —concebida por el artista y diseñador Shawn Stussy como alusión a la decoración del desfile de Miami— especialmente en los jerséis de punto elaborados a mano para dar vida a unos motivos de increíble precisión. Como se aprecia en la primera silueta del desfile, estas creaciones alegremente coloridas se presentan sobre dos camisas superpuestas, una de popelina de algodón y otra de nailon técnico transparente, combinadas con un pantalón corto de punto blanco. Una reinterpretación que lo conjuga todo, los códigos clásicos y un estilo deportivo desenfadado. Y todo ello, combinable con una estola de jacquard.

      Tutti Frutti

      El motivo Dior Oblique adopta nuevos sutiles tonos, tanto en las siluetas del desfile como en sus nuevos accesorios. Un toque de ligereza que reinventa con elegancia esta emblemática seña de identidad creada por Marc Bohan en 1967 y que continúa elaborándose en Flandes. Su elegante carácter vintage se ve en este caso tan acentuado como modernizado.

        El arte del detalle

        Los botones delicadamente recubiertos de tejido que caracterizan el emblemático traje Bar, símbolo eterno del New Look, subliman, con su firma instantáneamente reconocible, todas las chaquetas del desfile (a excepción de un único abrigo-blazer): desde chaquetas saharianas entalladas a los trajes Dior Oblique, pasando por suntuosos y ligeros abrigos de cachemira. Algunas mangas se pueden remangar para desvelar refinados forros. Una combinación de la elegancia y el arte del movimiento.

          Créditos foto - Jackie Nickerson