Accesorios esenciales

Sombreros florales

Inspirados en los sombreros diseñados y lucidos por el artista estadounidense Shawn Stussy —y que Kim Jones colecciona—, el sombrerero de Dior, Stephen Jones, ha concebido unos maravillosos bobs en los que confluyen el savoir-faire de Alta Costura y el espíritu desenfadado del surf o el skate. Sublimados por ramilletes de muguet —amuleto preferido de Monsieur Dior, que lo llevaba en la botonadura— y flores de tiaré, emblema de la flora de Miami, estas alegres creaciones presentan la firma DIOR reinterpretada por Shawn Stussy*, en una versión XL cuyas letras pasan a ser casi abstractas. Los deslumbrantes colores del melocotón y el amarillo sol evocan los fulgurantes atardeceres de Miami, donde ha tenido lugar el desfile de esta colección Fall 2020.  

    Reina fetiche

    La abeja siempre ha sido muy apreciada por la Maison Dior, particularmente en las colecciones masculinas, en las que esta firma se ha reinterpretado a lo largo de las temporadas. Tras la versión reinterpretada por KAWS, ahora ha sido versionada por el artista y diseñador Shawn Stussy en un estilo gótico, con toques punk. Sobre un parche de piel, sublima el característico bolso Saddle, así como la nueva pochette Saddle Universe, y aparece también en las emblemáticas sneakers B23, bordada sobre un punto técnico transparente cubierto con el motivo Dior Oblique. Esta alegre compañera —homenaje a Monsieur Dior, que comparaba sus talleres con una colmena efervescente—, está presente de igual modo en creaciones de pequeña marroquinería.

      Joyas bordadas

      Unos accesorios completamente bordados con perlas ensalzan aún más el espíritu de este desfile, celebrando la excelencia del savoir-faire. Han sido necesarias 160 horas y más de 10 000 perlas para revestir por completo el emblemático bolso Saddle. Haciéndose eco de las camisas de la colección, las B23, bordadas también a mano en los talleres de la Maison en Italia, han requerido de al menos 50 horas de trabajo artesanal infinitamente minucioso. Un arte del detalle y una belleza en cada gesto que solo pueden recordar a la virtuosidad de la Alta Costura según Dior.

        Pieza de culto

        El tesoro de este desfile, que apela a la pasión por el arte de Christian Dior y Kim Jones, es el Saddle, que se reinterpreta en una versión de metal, cuyo interior se presenta revestido por completo con un forro de piel. El aluminio se recorta previamente para, a continuación, ensamblarlo y crear la estructura del bolso. Grabado con láser, el plexiglás vestido de rojo —"el color de la vida" según el diseñador fundador, a quien le apasionaba— desvela con sutileza el emblemático motivo Dior Oblique. Este excepcional artículo, sublimado por una bandolera, evoca la deslumbrante elegancia de los coches estadounidenses de los años 60. Asimismo, deja ver la firma Dior versionada por el artista Shawn Stussy. Su propuesta en llavero, como un charm de coleccionista, revela el trabajo de artesanía extraordinariamente minucioso que entraña la elaboración de este objeto del deseo, una auténtica obra de arte.

          Créditos foto - Jackie Nickerson